sábado, 7 de marzo de 2009

Dos cuentos comparados



Ilustraciones de Walter Crane (1875)

Barbazul y La Bella y la Bestia

"Barbazul" trata de las tendencias peligrosas del sexo, de los secretos que éste comporta y de su íntima relación con las emociones violentas y destructivas, en resumen, habla de los aspectos más oscuros del sexo que deberían conservarse tras una puerta permanentemente cerrada y bien custodiada. Lo que sucede en "Barbazul" no tiene nada que ver con el amor. Barbazul, empeñado en que se cumpla su voluntad y en poseer a su pareja, es incapaz de amar, al igual que nadie puede sentir afecto por él." (p. 311)

"La conducta de Barbazul está en consonancia con su abominable aspecto; mientras que la Bestia, a pesar de su apariencia, es una persona tan buena y hermosa como Bella. Esta historia, contrariamente a lo que el niño pueda temer, le asegura que, aunque los hombres y las mujeres sean tan distintos, pueden formar una perfecta pareja si sus personalidades armonizan y están unidos por el amor. Mientras que "Barbazul" confirma los temores del niño acerca del sexo, "La Bella y la Bestia" le ofrece la fuerza necesaria para ver que sus temores no son más que producto de sus angustiosas fantasías sexuales y que, aunque el sexo parezca algo brutal a simple vista, el amor entre un hombre y una mujer es, en realidad, la más satisfactoria de las emociones..." (p. 314)

"Sumida en el conflicto entre el amor por su padre y la necesidad de la Bestia, Bella abandona a esta última para acudir junto a su padre. Pero, gracias a ello, se da cuenta del afecto que siente por la Bestia, símbolo del debilitamiento de las relaciones con su padre y de la transferencia de su amor hacia la Bestia. Tan sólo después de la decisión de Bella de abandonar el hogar paterno para reunirse con la Bestia -es decir, después de haber resuelto los vínculos edípicos con el padre-, el sexo, que antes era experimentado como repugnante, se transforma ahora en algo sumamente hermoso." (p. 315)

Psicoanálisis de los Cuentos de Hadas, de Bruno Bettelheim, Ed. Crítica, Grijalbo Mondadori, 1997.

Ilustraciones de Barbazul de Gustave Doré (1832-1883)

6 comentarios:

Casa de Los Cuentos dijo...

Hola Elvira
Al amanecer, antes de salir de casa, leo un cuento. Luego, dentro de una botella bien tapada lo lanzo al mar y así dejo un rastro para poder regresar.
Preparo entonces un morralito y me voy de paseo por la red en busca de contadores de cuentos, letras nuevas, fabuladores, para aprender y compartir. Me encontré tus "Flores y Palabras" y aquí estoy leyendo y disfrutando de las imágenes.
Saludos desde Mérida-Venezuela.

Jabier.

Elvira dijo...

Bienvenido, Jabier. Luego me paso por tu blog, a ver qué cuentas... :-)

Saludos desde Barcelona.

Femme d chocolat dijo...

Perfecto!

pero fíjate que yo en el de Barbazul siempre interpreté un paso más allá que era el que verdaderamente me traumatizó.

Siempre interpreté ese abrir la puerta de la habitación de los horrores con el abrir la puerta al pasado que tuvo él con respecto a otras mujeres que acabaron hechas pedazos (literalmente). Pero aparte de la lectura primera y aparente de ser un psicópata asesino en serie, creo que realmente el mensaje terrible que subyace es que podía ser alguien capaz de hacer pedazos a una mujer/varias, pero SIN ni siquiera acabar con sus vidas, sino lo que es peor, dejándolas luego vagando por ahí, sin posibilidad de rehacer sus vidas .Muertas en vida y para siempre; y de ahí que sus "cadáveres" siguieran en la habitación aún a pesar del tiempo .

Esa lectura me pareció siempre tremenda. De hecho creo que es de los cuentos más de adulto y de enseñanza para adultos que yo haya leído.

En fin, de todos modos, los cuentos para niños son terroríficos, sobre todo si se leen en sus versiones integras y originales. Morrocotudos, vamos, pa no pegar ojo!


jajajjaja

Un beso´sustao ^_^

Elvira dijo...

Tu interpretación de Barbazul me parece muy buena y acertada, yo también lo veo así. Es que creo que hay varias lecturas válidas, como la de Bruno B.

Este cuento nunca me gustó de niña, es terrorífico. Pero es una metáfora de algo que por desgracia sucede.

Según B.B. todos los cuentos de animal-novio, como el Príncipe Rana o la Bella y la Bestia, hablan del miedo a la sexualidad. Supongo que hay más lecturas interesantes, pero he ofrecido la suya.

Yo también estoy asustada. :-) Besos

Montse dijo...

Me habéis asustado a mí también con esos cuentos de bestias y hombres malos...

Elvira dijo...

Jajaja... mala cosa antes de ir a dormir. Buenas noches