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lunes, 11 de mayo de 2009

Marie-Louise von Franz

Este fragmento del libro El Camino de los Sueños, Conversaciones con Marie-Louise von Franz, de Fraser Boa (Editorial Cuatro Vientos, 1997), me dió que pensar. Marie-Louise von Franz comenta el sueño de una mujer y habla sobre la educación de los hijos de forma políticamente incorrecta. Veamos:

"Por ejemplo, un niño se porta mal, chilla y derrama la sopa. Una reacción natural sería enojarse y gritarle. Si no se exagera, es normal que el niño lo acepte. Pero ahí el animus jefe de policía dice internamente a la madre: "No, lo estás malcriando. Se va a traumar". Ella se traga su rabia y hace algo mucho peor. Por eso en este sueño la mujer va al baño y vomita. Obviamente traga más de lo que puede y debería. Si has comido algo que no deberías, vomitas lo que tu estómago rechaza. Ella traga demasiado. Me atrevería a decir que muchas veces sus hijos la molestan, pero en lugar de gritarles: "¡Mocosos malcriados. Váyanse al infierno!", traga todo. Pero a los niños les gustan las reacciones fuertes acompañadas de un matiz afectuoso. Una vez estuve en una trattoria italiana donde una mujer cocinaba para toda la clientela y alrededor suyo corrían doce hijos. No paraba de gritarles y darles coscorrones. Nunca vi niños tan saludables, porque todo sucedía en una cálida atmósfera de amor maternal.
Por otra parte, un niño no reacciona sólo a la acción y comportamiento de la madre. Hay madres que parecen muy buenas pero algo anda mal en su inconsciente. Recuerdo la terrible historia de una mujer, madre de dos niñas. Era amorosa y dedicada a sus hijas. No era severa ni demasiado tolerante. Pero las dos niñas vivían soñando que en la noche la madre entraba a su dormitorio como un lobo y las amenazaba. Algunos años después, la madre repentinamente se volvió psicótica. En este caso, las niñas no reaccionaron al buen comportamiento de la madre, sino a su inconsciente enfermo. Se sentían amenazadas por la naturaleza inconsciente enferma de la madre. Así se ve que pueden haber miles de razones para que un niño reaccione de forma negativa. [...]
La atmósfera invisible es mucho más poderosa de lo que se ve. Por eso Jung nunca escribió mucho sobre pedagogía. Decía que no importa lo que digas o hagas a los niños. Lo importante es ser sano para irradiar una atmósfera saludable y positiva. En este caso, no importa lo que se diga. De todas maneras no lo escuchan. Reaccionan al trasfondo. Los niños todavía están nadando en el inconsciente, en la atmósfera de una situación, y a eso reaccionan." (páginas 172-173)

Los comentarios de M-L. von Franz me recordaron la famosa frase de San Agustín: "Ama y haz lo que quieras - si te callas, hazlo por amor; si gritas, también hazlo por amor; si corriges, también por amor; si te abstienes, por amor." Pero claro, necesitamos ciertas directrices, ¿no? Y además, ¿cómo sabemos si lo hacemos por amor? No es fácil saberlo. En ocasiones me he sentido culpable por algo que en realidad era de lo más sano, y en cambio otras veces me he sentido orgullosa de algo que con el tiempo he comprendido que no era virtud sino exceso de autoexigencia: defecto, por tanto. Lo bueno es que nunca lo sabemos todo, siempre seguimos aprendiendo. Eso me gusta mucho más que estar instalada en teorías que son supuestamente perfectas.

viernes, 31 de octubre de 2008

Palabras de Alberto Jiménez Fraud

Palabras de Alberto Jiménez Fraud rememorando los ideales con los que se fundó y dirigió la Residencia de Estudiantes:

"Se abrigaba en aquellos años la esperanza de lograr un acercamiento al ideal del Estado tolerante y respetuoso con las diferencias individuales, con la libertad de las opiniones y con la independencia de los ciudadanos; del Estado no opresivo, y dispuesto a aumentar en lo posible el grato disfrute de la libertad. Ideal bellísimo, pero frágil: por las condiciones de independencia, generosidad, amplia inteligencia, austera conducta y esforzada vigilancia que dicho ideal exige de quienes se entreguen a su servicio; por la natural oposición que despierta en todos los individuos y grupos privilegiados; porque las armas de discusión y persuasión que maneja, sólo muy lentamente pueden abrirse camino; y porque está expuesto a los continuos ataques de dogmáticas definiciones, o a los violentos empujes de impaciencias reformadoras, que con sus opuestos e infecundos métodos de opresión y de revolución, logran malograr los mejor dirigidos y más nobles esfuerzos. [...]

Esperemos, pues, el final desarrollo de nuestra empresa. Volvamos amorosamente los ojos a nuestra Colina de los Chopos... no lamentando una esperanza perdida, sino con ánimo confiado de que la brillante promesa se cumplirá en lo futuro."

Extracto del texto «Cincuentenario de la Residencia de Estudiantes (1910-1960). Palabras del Presidente de la Residencia, Alberto Jiménez Fraud». Oxford, 1960 (edición privada). Boletín Residencia n. 1

jueves, 11 de septiembre de 2008

Alberto Jiménez Fraud

Alberto Jiménez Fraud

"En don Alberto descubrí la enorme elegancia del que sabe oír e incita a hablar, cosa que en España era una rareza, alguien que te incitaba a descubrirte a ti mismo. Ésa fue una de las bases de su labor en la Residencia." José Ángel Valente

Alberto Jiménez Fraud (Málaga, 4 de febrero 1883 - Ginebra, 23 de abril 1964), pedagogo español. Licenciado en Derecho en la Universidad de Granada y discípulo del maestro de Ronda, Francisco Giner de los Ríos, con la ayuda de algunos amigos como José Moreno Villa, fundó una revista intelectual y literaria en 1908 llamada Gibralfaro. Viajó varias veces a Inglaterra para conocer de cerca el espíritu y la administración de sus modélicos colleges. Fue elegido por la Junta para Ampliación de Estudios en 1910 para dirigir el nuevo proyecto pedagógico de la primera Residencia para alojar a los estudiantes de provincias que venían a realizar sus estudios a Madrid y que, por entonces, sólo podían alojarse en pensiones o en pisos compartidos por varios. Entre los primeros residentes del humilde edificio se encontraba un grupo muy diverso en el que había no sólo escritores, sino también un psiquiatra, un cardiólogo y un arquitecto. El "Colegio de los Quince", como la llamaban al principio, tenía la misión siguiente como describía Jiménez Fraud:

Lo angustiosamente apremiante era formar una clase directora consciente, leal e informada. Esta labor respondía plenamente a mi vocación, y me entregué por entero a ella.

Posteriormente, en unos terrenos cedidos por el Ministerio de Cultura, se construyó un edificio que sería la nueva sede de la Residencia de Estudiantes (bautizada por Juan Ramón Jiménez como "la Colina de los Chopos" en 1915), y los antiguos edificios pasaron a ser la sede para la recién creada Residencia de Señoritas. Durante los próximos años, muchos hombres bien conocidos hoy fueron a vivir y estudiar en la Residencia. Entre ellos se encontraban José Moreno Villa, que fue “tutor” y ayudante en la dirección, Federico García Lorca, Luis Buñuel, Salvador Dalí, Severo Ochoa, Grande Covián, Bal y Gay, Emilio Prados y Gabriel Celaya. Otros amigos de Jiménez Fraud y afines al proyecto, como Miguel de Unamuno y Antonio Machado, también se alojaban en La Residencia cuando visitaban Madrid.

Su matrimonio con Natalia Cossío selló su relación con la Institución Libre de Enseñanza. Debido al golpe militar de Primo de Rivera en 1923, hubo varios problemas políticos en la Residencia como visitas inesperadas de inspecciones y acusaciones que los residentes eran radicales. En estos tiempos dificiles es cuando se crearon el Comité Hispano-Inglés (fundado por la Residencia en colaboración con el Duque de Alba y el embajador de Inglaterra Sir Esme Howard) y la Sociedad de Cursos y Conferencias, que celebraban sus actos –las famosas conferencias de tantos y tantos personajes célebres– en el salón de la Residencia. Esto supuso una ayuda para la supervivencia y, al mismo tiempo, la Residencia se convirtió en uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad en cuanto a actividades culturales celebradas en Madrid. Pero siempre siguió siendo una residencia de estudiantes. Eso sí, los estudiantes alojados se beneficiaban de todos estos actos ya que, por celebrarse en su “casa” asistían gratuitamente a ellos, si querían hacerlo, sin necesidad de pagar la cuota de socios.

1936, Guerra Civil española: “La Residencia, que se encontraba en plenos cursos de verano para extranjeros, consigue la inmunidad diplomática de las embajadas inglesa y norteamericana, que cuelgan sus banderas hasta que los estudiantes extranjeros puedan volver a sus países.” (*)
Alberto Jiménez marchó a Francia y posteriormente a Inglaterra donde ejerció la docencia en Cambridge y Oxford. Cuando terminó la Guerra Civil Española en 1939, los estudiantes y antiguos residentes que no habían acabado la carrera la acabaron en otros lugares; la Residencia desapareció como tal y pasó a ser la Residencia de Profesores del nuevo Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

En 1963, ya jubilado, vuelve a Madrid por poco tiempo para ir después a Ginebra como traductor de la ONU; y allí muere el 23 de abril de 1964.

Obra:
-Juan Valera y la Generación de 1868
-Visita a Maquiavelo
-Historia de la Universidad Española:
1. La ciudad del estudio (1944)
2. Selección y Reforma (1944)
3. Ocaso y restauración (1948)
-Residentes. Semblanzas y recuerdos, Madrid: Alianza, 1989

Fuentes consultadas: en primer lugar quiero agradecer todos los datos facilitados por mi primo Juan Pérez de Ayala, que fue comisario de la exposición que conmemoraba el centenario del nacimiento de Alberto Jiménez Fraud, celebrada en Madrid en 1983 (Alberto Jiménez Fraud y la Residencia de Estudiantes); también he extraído información de Wikipedia, y la cita (*) procede del catálogo de la mencionada exposición, página 17.

Alberto Jiménez Fraud era hermano de mi abuelo. Apenas le conocí, yo era una niña cuando murió. Pero a su mujer, Natalia Cossío, la conocí muy bien. Tita Natalia era cultísima y muy amena, y recuerdo que cuando estaba en nuestra casa en Barcelona yo le ayudaba a ordenar las fichas para la nueva edición del libro de su padre sobre El Greco. Cuando fui a estudiar inglés a Londres me alojé en su casa, y me encantaba escuchar sus historias sobre los residentes: Dalí, Buñuel, García Lorca y otros. A veces le leía el periódico en voz alta y ella me corregía la pronunciación.

Su hija, Natalia Jiménez de Cossío, es una de mis tías favoritas: una artista guapísima con la que se puede hablar de todo. Sus cuadros alegres llenan las paredes de su piso en Madrid, y tiene una gracia especial para decorar hasta los rincones más insospechados de la casa, donde a otros sólo se nos ocurriría poner trastos o maletas. I LOVE YOU!

martes, 2 de septiembre de 2008

Los profesores hoy

"-Los profesores hoy son evaluados por aburridos o divertidos. A los alumnos les preocupa pasar un buen ratito, porque la medida del éxito es la diversión.
-Ellos se lo pierden.
-¡No sabe usted cuánto! A la larga, el espectáculo continuo nos vuelve frívolos, superficiales, conformados, dominables con unas cuantas gracias al día."
Peter Watson, historiador de las ideas; autor de Historia intelectual del siglo, entrevistado por Lluis Amiguet en La Contra de La Vanguardia, 1 Septiembre 08.

No hay que confundir interesante con divertido. Se puede ser las dos cosas, por supuesto, o ninguna de las dos, lo que sería bastante lamentable en el caso de un docente... Hay profesores divertidos que no son interesantes: sus palabras no nos dejan poso. A un profesor interesante-no-divertido quizás hay que escucharle un poco antes de descartar sus enseñanzas, como algunos alumnos hacen precipitadamente. Necesitamos entrar en un tema para ver su interés, y eso puede llevar un tiempo. Vivimos en una época que valora la rapidez en exceso, pero para degustar un buen vino, hay que paladearlo lentamente, y lo mismo pasa con las enseñanzas de un buen profesor. A veces no valoramos a un profesor hasta años después de haberlo tenido. Otros nos seducen en seguida, pero no nos dejan huella.