El PerezosoContinuarán viajando cosas
de metal contra las estrellas,
subirán hombres extenuados,
violentarán la suave luna
y allí fundarán sus farmacias.
En este tiempo de uva llena
el vino comienza su vida
entre el mar y las cordilleras.
En Chile bailan las cerezas
cantan las muchachas oscuras
y en las guitarras brilla el agua.
El sol toca todas las puertas
y hace milagros con el trigo.
El primer vino es rosado,
es dulce como un niño tierno,
el segundo vino es robusto
como la voz de un marinero
y el tercer vino es un topacio,
una amapola y un incendio.
Mi casa tiene mar y tierra,
mi mujer tiene grandes ojos
color de avellana silvestre,
cuando viene la noche el mar
se viste de blanco y de verde
y luego la luna en la espuma
sueña como novia marina.
No quiero cambiar de planeta.
Pablo Neruda
(Estravagario, Ed. Losada S.A., Buenos Aires 1969, p. 156-157)
Nota: Sobre la historia de esta dedicatoria hablé en una entrada anterior.

