viernes, 20 de enero de 2012

Edmund Tarbell: Muchacha escribiendo

16 comentarios:

Elvira dijo...

Me sorprende un poco el sombrero dentro de casa...

Maria Dolors dijo...

Hermosa pintura y bellisima muchacha,
¿el sombrero ? quizás sea un complemento para resaltar aun mas si cabe la dulzura de sus rasgos.

Bon dia Elvira.

Laura Uve dijo...

Estaría a punto de salir??

Es precioso. Recuerdo el que le enlazaste de Tarbell de una mujer leyendo...

Un abrazo!!

giovanni dijo...

Inspira!

Un beso

SUREANDO dijo...

Me lo llevo, Elvira.
Precioso!

Marcos Callau dijo...

Qué realismo en su expresión. Es impresionante cómo nos está mirando Precioso, Elvira. El arte sigue fluyendo por tu blog. Me alegro. Besos.

Rosa dijo...

Precioso, me encanta!! Un abrazo

Montse dijo...

Desde luego la expresión de su cara y el gesto es fantástica.
Lo del sombrero puede ser que el artista fuera el pionero en campañas publicitarias y con ello nos atrae a observar los detalles restantes.

Un besito ¡y buen fin de semana!

Acanto dijo...

Precioso cuadro Elvira, que color y que luz tenue, parece que acaba de llegar por esa puerta abierta y algo le urge escribir, porque el armario de la vitrina está abierto y como dices, lleva el sombrero, parece que piensa qué escribir..

Besicos amiga, pásate por mi casa.

JOAQUIN DOLDAN dijo...

bella imágen

añil dijo...

Es un cuadro precioso, no lo conocía.

Un beso y, aunque no comente muy a menudo, sabes que te visito siempre.

virgi dijo...

¿Ves? Será por decirlo que se cumplió: ahora no veo mi anterior coment...
Te decía que habían varias cosas que me recordaban a Vermeer (y algo maás que no recuerdo)

Este blogger...

Elvira dijo...

Hola a todos: que me olvidé de contestaros ayer, muy mal!!! Me alegra que os guste. Y no, Virgi, esta vez no me ha llegado, no es que se haya borrado luego, que a veces también pasa.

Muchos besos!

NáN dijo...

Arf! Cómo me gustan las muchachas de este pintor (al que he conocido gracias a ti).

Elvira dijo...

:-)) Me alegro.

jcabezonalonso dijo...

Me llama la atencióm cómo en el cuadro, con muchos detalles, el autor ha sabido destacar el protagonismo de la figura humana, de ese rostro hermoso que nos mira.