sábado, 7 de agosto de 2010

Hiroshige: Olas peligrosas bajo el Paso de Satta


Olas peligrosas bajo el Paso de Satta cerca de Yui (1855), de Utagawa Hiroshige.

9 comentarios:

Acanto dijo...

Hola Elvira, así que no te vas de vacaciones? pero veo que nos sigues refrescando con imágenes de rompientes de Clara G. o esta preciosidad oriental, o con tus reposos bajo los pinos ¡que bien te lo pasas! y qué bien nos lo haces pasar amiga.
Luego te mando un correo
Besicos
Rosa

Elvira dijo...

De momento no voy a ningún sitio, Rosa. Intento buscar belleza todos los días, y me gusta que la disfrutéis conmigo. :-)

Besicos

littleEmily dijo...

Quien pudiera estar en Japón y ver estas maravillas en vivo y en directo. La verdad es que tengo muchas ganas.

Besos

Elvira dijo...

Hola Little Emily: ¿tienes planeado ir a Japón en alguna fecha concreta o es un sueño en tu lista, esperando ser realizado?

Besos

Rayuela dijo...

maravilloso Utagawa!


besitos*

Elvira dijo...

¡Viva el Ukiyo-e! Besos**

Jesús Cabezón dijo...

Japón ha sido un país que ha vivido etapas de su historia en un aislamiento total junto a otras etapas de influencias externas asimiladas muy pronto.
Los trabajos de Utagawa Hiroshige (autor de la serie "53 etapas de Tokaido", ilustraciones de la vida entre Kioto y Edo, el actual Tokio) y de Hokusai (autor de la serie "36 vistas del Monte Fuji"), ambos del siglo XIX, representan una etapa de esplendor cultural conocida como ukiyo-e y definen bien la tradición pictórica japonesa basada en la línea, con fuerte expresividad para hacer fluir personajes y paisajes.
Actualmente en Mónaco hay una exposición "Kioto-Tokio, de los samurais a los mangas" que trata de recorrer ese camino de Japón entre el aislamiento y las influencias foráneas. Ahí me he enterado de estas cosas.

Elvira dijo...

Gracias por la interesante aportación, Jesús. No estaría mal ver esa exposición en Mónaco.

Victoria dijo...

Elvira, como siempre es un placer visitar tu blog con estas ímagenes orientales, que refleja que somos tan poquita cosa y tan grande la naturaleza. Un saludo