



























La mayoría de mujeres que retrata el pintor danés Carl Vilhelm Holsøe (1863-1935) están de espaldas o de lado, sin mostrar el rostro, en interiores muy bien ambientados, tocando un instrumento, cosiendo, poniendo la mesa, mirando por la ventana o leyendo. ¿Por qué las pintaba de espaldas? Si estuvieran de frente, darían la impresión de estarse comunicando con el pintor de alguna manera, pero así parecen muy silenciosas, a lo suyo. Igual era eso lo que le gustaba.