martes, 27 de julio de 2010

Clara Gangutia: Espía en la casa del amor


Espía en la casa del amor (1971), de Clara Gangutia.

Este cuadro es muy misterioso. ¿Quién inventa una historia?

32 comentarios:

elpresley dijo...

Es muy buena esta pintora. Tropecé con ella por tu blog pues no conocía nada de su obra. Si alguna vez tienes un hueco y te gusta el Pop Art mete algo de Alex Katz. Estuve en junio viendo su exposición en el Albertina de Viena y me resultó muy agradable. Me trae recuerdos del desaparecido Toledo, uno de los integrantes del Equipo Crónica. Saludos.

giovanni dijo...

Ah, ese señor con su dedo y sus gafas... y el edificio 'cerrado', poco invitador (?), y el paisaje y mar un poco surrealista...

Un beso

adelaida dijo...

Parece el título de una película de Bond, si amiga, JAMES BOND !!! jajaja

adelaida dijo...

Llegamos después de andar varias horas con el guía turístico, por cierto,enseñándonos toda la comarca, a través del litoral vasco, a éste hotel-casa semi abandonado desde los años 60.

De pronto se paró, levantó el dedo, hacia el edificio y dijo con tono alto y claro : "hemos llegado a la que llamamos ,casa del amor"

Nos quedamos perplejos y la más parlanchina del grupo preguntó :

¿por qué se la llama así, Jaime ??

Jaime, era el guía local que nos acompañaba ese día.
Nos contestó, en tono, esta vez irónico:
"Aquí estuvieron varios días, retirados del mundo, y sin salir para nada, de su habitación 310, Rainiero y Grace, antes de contraer matrimonio. Por eso la bautizaron así !"

Elvira dijo...

Hola elpresley: gracias por la sugerencia, investigaré la obra de Alex Katz. Veo que sabes bastante de arte. Saludos

Elvira dijo...

Hola Giovanni: muy poco invitador (me gusta tu neologismo), da un poco de miedo y todo. Me encantaría saber qué tenía en la mente la autora al pintarlo.

Un beso

Elvira dijo...

Hola Adelaida: seguro que James Bond descubriría algún misterio escabroso relacionado con esta casa.

¿Así que Rainiero y Grace dejaron de lado el glamour y se escondieron aquí para vivir su amor??? :-) El señor parece estar explicando algo sobre la casa, desde luego.

Gracias por tu historia y besos

¿Alguien más se anima?

elpresley dijo...

Hay una novela de la escritora francesa, Anaïs Nin, amante que fue de Henry Miller y que se titula igual "A Spy in the House of Love".

En ella, Sabina, la protagonista, es una adultera que intenta seducir a todos los hombres considerándose ella como una espía. Una mujer con doble vida.

Tal vez Clara Gangutia se inspiró en el libro que es algo surrealista al igual que los detalles surrealistas que contiene su cuadro. (El pináculo doblado, la mesa con el mantel en el porche...)

Tal vez la espía es la mujer que se asoma a la ventana.

Una buena idea la tuya que me da pie para revisar la obra y vida de Anais Nin.

Elvira dijo...

Hola de nuevo, elpresley: conocía la existencia de esa obra, pero no la he leído. Igual sí que se inspiró en ella.

Oye, ¡qué buena vista tienes! Yo apenas distingo si se trata de un hombre o una mujer quien se asoma a esa ventana.

Ese pináculo doblado llama la atención, es verdad. Y también la cantidad de humo oscuro que sale de las chimeneas.

Saludos

Rayuela dijo...

la casa del amor está habitada por fantasmas, voces y besos de otros tiempos.
sólo una mujer (desamorada,tal vez?),se atrevió a subir.
quedó atrapada entre ventanas, humo y cielo azul...
el hombre la niega.
quién es el espía? quién el espiado?


mil besos,Elvira*

Lucía dijo...

Me tienen maravillada los cuadros de esta pintora son una maravilla para el ojo y la imaginación. Yo me he atrevido a imaginar lo siguiente:
El antiguo profesor gustaba de pasear por el jardín de la residencia en la que fue internado cuando ya fue evidente que su razón había volado a destinos lejanos de los cotidianos para los humanos corrientes.
Cuando le apetecía, no le contradecían y le dejaban bajar a disertar alguna rara clase de matemáticas, aunque ya no era posible entenderle nada. Con su dedo índice levantado parece ir a señalar a algún imaginario alumno para que responda a la pregunta: El logaritmo de 1 es… No se escucha respuesta alguna, sólo vemos un movimiento de cabeza asertivo o negativo según su mente escucha la respuesta. Luego sigue su lento y pausado caminar por el sencillo jardín salpicado con arbustos.
Luis no soportó el abandono de Luisa, su mujer. Era de esos hombres que vivió su amor con una intensidad rayana con la locura, más que adoración era idolatría lo que sentía por esa mujer. Una noche ella agarró sus maletas mientras él dormía profundamente y desapareció de su vida para siempre. La buscó con desesperación, con angustia pensando que algo terrible le hubiera ocurrido. Sólo una llamada días más tarde dio la solución al caso. Se marchó con otro, también matemático, pero en este caso de universidad, quien ya había publicado tres libros.
Años después se supo que Andrés no la trataba como Luis. Era desapegado, libre, sin ataduras de ningún tipo. Ella era la que amaba con intensidad, con locura, con desesperación. Siempre esperando un poco de compañía, un beso, una palabra bonita, un detalle. En fin, todo lo que Luis derrochaba con ella lo esperaba de Andrés y nunca lo obtuvo.
Costó sacarle de casa para internarle pues nadie lograba separarle de cada uno de los recuerdos que el piso guardaba de Luisa. Su hermana Emilia tuvo la idea de decirle que le llevaban a la casa del amor, donde seguro la vería. Él accedió. Rápidamente, le bajaron en el ascensor, le montaron en el coche de su cuñado y le llevaron al pueblo costero donde se ubicaba la residencia.
Aquí tratarán de hacer algo con él aunque no dan muchas esperanzas. Al menos con los meses le han ido viendo más sereno, quizás porque se toma la medicación correspondiente y está bien alimentado y aseado.
El único sobresalto que hay en la rutina que hacen seguir a los residentes es, cuando alguno de los muchachos del pueblo, logra saltar la tapia y se mueve como si de un espía de película se tratara. La seguridad del lugar siempre tiene que echar alguna que otra carrera para atrapar al aventurero o aventureros de turno. En una ocasión Luis le puso un problema a uno de ellos y salió corriendo gritando: odio las matemáticas.

Montse dijo...

Este no me gusta tanto como los anteriores, lo veo muy siniestro y no me inspira demasiado, será por la oscuridad de la derecha y ese humo negro ¡es una opinión!, porque el resto de las obras de Gangutia me han gustado mucho.

La historia de Adelaida es genial!!

Un beso.

elpresley dijo...

Tienes razón Elvira. Mi mente ha visto lo que mis ojos no ven. Efectivamente no se sabe si se trata de una mujer o de un hombre pero ya que hay que inventarse la historia....

Tampoco distingo muy bien si el hombre lleva el dedo índice levantado o sujeta una especie de supositorio.

Si seguimos inventando podemos suponer que el hombre está estreñido y ha bajado al jardín a ponerse el microlax.

También me ha gustado el relato de Lucía. Es surrealista como el cuadro.

Bueno, saludos y gracias por el entusiamo que le pones a tu blog y que consigues transmitir.

Elvira dijo...

-Hola Rayuela: tu breve y misterioso relato evoca muchas cosas. ¡Gracias!

-¡Qué bueno, Lucía! "Odio las matemáticas" Jajaja! La verdad es que tu relato encaja muchísimo con el cuadro.

Me han encantado los dos. Besos a ambas!!

Elvira dijo...

Hola Montse: es que no te pega nada este cuadro, con lo solar que tú eres, jajaja!

Besos misteriosos

Elvira dijo...

Hola elpresley: ahora, además de tener toques surrealistas, le has dado un punto escatológico al cuadro, jajaja! A Dalí seguro que le habría gustado. Un poco de cara de estreñido sí que tiene, la verdad. :-)

Gracias a ti y saludos!

leo dijo...

Amor mío, ven, mira: el tío ese de las gafas, el que está detrás del arbusto... ¿no es tu marido?

Elvira dijo...

¡Genial microrrelato, Leo! Gracias.

Anónimo dijo...

Hola Elvira, me encanta tu blog. Aprendo y me divierto, dos de mis aficiones favoritas.
A lo que íbamos, el relato. Ahí va el mío:

Empezaba a impacientarse. Tras hora y media de espera nadie había acudido a su encuentro. Decidió echar una última ojeada a la nota por si escondía algún mensaje oculto."4 de julio. 18 horas. Casa del amor. Ven disfrazado de profesor de inglés. Contraseña: My taylor is rich. No faltes. Es importante". Tras una breve pausa, un escalofrío recorrio su espalda al tiempo que le asaltaba un presentimiento: Se trataba de una trampa. Demasiado tarde. Por fin ella ya conocía su rostro.

Magnus temptation (lease mañus)

Elvira dijo...

Hola Magnus Temptation: gracias por tu misteriosa historia y por tua palabras.

Marcos Callau dijo...

Sí, es muy misterioso. Me pondré a pensar historias.

Elvira dijo...

Espero la tuya, Marcos.

Montse dijo...

¡Qué bonita historia nos ha contado Lucía!, una mezcla de fantasía y realidad.

Jejeje, ya me conoces, a mí la oscuridad no me inspira ¡me da sueño!

Besitos.

Elvira dijo...

Pues que duermas bien y mañana luzca un sol espléndido. Besos

Sra de Zafón dijo...

Qué tentación, Elvira, pero estoy haciendo el zafarrancho para irme de vacaciones fuera del prado y no puedo ponerme a ello.

A mí en principio esta casa junto con el sr del dedo levantado, me sugierem un grandísimo misterio, y, comó a Rayuela, me trae palabras y besos enamorados de mucho tiempo atrás, pero además mi cabeza me cuenta la vida desdichada de una mujer esperando a su amor. No se si este a muerto en sus brazos y ella no pudo aparterse de él y conservó su cadaver hasta que los encontraron muertos después de cincuenta años, o sí ella lo mató porque él ya no la amaba, no lo sé, pero la historia que me llega me trae estas cosas ... jajajaja

Besos

Elvira dijo...

Misterio y tragedia, Chusiña. Bueno, no me dejas una historia completa pero me la imagino con esas líneas.

Gracias y besos

Jesús Cabezón dijo...

Este edificio no existe hoy, me dijo mi tío Marcelino cuando visitábamos una exposición de Clara Gangutia donde figuraba este cuadro.
Pero fue un edificio importante en su momento, continuó diciéndome mi tío Marcelino. En el se instaló la Gestapo en 1938, crendo un centro básico de espionaje y de documentación hasta 1944.
¿Y tu por qué lo sabes?, le pregunté
Porque yo fui uno de los que intervino en el derribo. Estaba preso por cuestiones políticas, desde 1939 y nos enviaron a unos cuantos para hacer aquel trabajo. Fue así como me enteré de la historia de esta casa.

Elvira dijo...

Me ha encantado tu historia del tío Marcelino. :-)

Rosalía dijo...

Alla va:
Íbamos camino de Santigo. Nos desvíamos hacia Cantabria , llegamos a no sé dónde, cerca del mar: allá estaba ella, aquella casona, o palacete cerca del pueblo dónde tanto tiempo había vivido mi acompañante. Me explicaba mi compañero de viaje que la casa nunca tuvo mucha compañía, que fue habitada por pocas personas, y las pocas que allá estuvieron marcharon en la penumbra de unos recuerdos para olvidar.
A veces, él observaba los balcones acristalados escondido entre los arbustos y las cortinas de lluvia. Con sus ojos de adolescente creía ver lo que podían ser lágrimas de una mujer. Pero nunca estuvo seguro. ¿Quien era ella? Desapareció también como tantos otros.
Pregunté por la casa , de quien era, quien la habitaba ahora. Mientras nos alejábamos giré mi cabeza para echar el último vistazo. El sol me reflejaba pero creí ver alguien que agitaba los brazos desde un alto balcón, entre el sol y la penumbra.
El sonrió profunda y largamente mirándome con calidez. Me dijo:
- Date la vuelta , no mires. Si miras mucho rato acabará viviendo allí tu imaginación.
Giré mi mirada hacia el sol poniente intentando pensar en Santiago, intentando olvidar.
No me giré pero sabía que la penumbra cubriría en aquellos momentos hasta la última torre.

Elvira dijo...

Fantástico, Rosalía, me ha encantado.

"Date la vuelta , no mires. Si miras mucho rato acabará viviendo allí tu imaginación." Genial.

Un beso

Anónimo dijo...

Espía en la casa del amor o Amor en el hotel de la playa.

Se callaron todas las voces. Ahora duermen. Sí, la señal es incierta, sólo se ha inclinado uno, pero es suficiente. No cabe duda, duermen. Mañana, los personajes que escaparon de “La vida breve”, dejarán la casa y volverán a Santa Rosa. Le diré a Juan Carlos que puede seguir escribiendo su novela y que siento mucho lo que le paso a Gertrudis. Ya puede seguir hablando del “Hotel de la playa” con el nuevo nombre: “Casa del amor.”

Cecilio

Elvira dijo...

Muchas gracias por tu historia, Cecilio. No conozco "La vida breve".

Espero que se solucionen los problemas que tienes para comentar en mi blog.

Saludos