viernes, 3 de junio de 2011

Mark Rothko: Azul, naranja, rojo.

Azul, naranja, rojo (1961), de Mark Rothko.

11 comentarios:

Noelia dijo...

Me fascina Rothko. Me serena y tranquiiliza bucear en sus pinturas aunque lamento el triste final que tuvo...

Rayuela dijo...

amo a Rothko...creo que ya lo sabés.

besos*

añil dijo...

Este no lo entiendo mucho, pero me gusta.

Un besote

NáN dijo...

Hay una capa sobre una capa sobre una capa... No hay que entender mucho. Basta ponerse delante, en silencio, y percibir cómo llegan los colores. En la llamada Capilla Rothko, de la New Tate, hay una sala grande con los cuadros que hizo para la cafetería del edificio Rockefeller. Cuando se enteró de que no era la cafetería de los trabajadores del edificio, deshizo el trato y ahora están ahí. Se exponen con una luz muy tenue, pero cuando llevas unos minutos todo es color y la sala parece llena de luz.

Laura Uve dijo...

Rothko es uno de mis favoritos. Me gusta ver como combina colores, me quedo mirando y me inunda la paz y la tranquilidad, nada más... y nada menos.

Buena elección, Elvira.

Besos y buen fin de semana.

Anónimo dijo...

Rothko es tb uno de mis pintores preferidos. Así que seguimos compartiendo preferencias. Elena Soto.

Freeman dijo...

Un abrazo agradecido de un Rothkiano.

Ernesto y Felisa dijo...

Absolutamente hipnótico y un poco desasosegante..., no sé, no acabo de comprender un rojo que contenga un azul, ...o un azul encerrado en un rojo..., será una espiral personal muy rizada.
Preciosa elección.
Un beso rojo, azul y naranja, con esta fuerza de Rothko
Felisa

Elvira dijo...

Hola a todos: veo que somos bastantes los admiradores de Rothko. Yo también creo que no hay nada que entender, sólo sentir y dejar que entren los colores dentro de uno.

Un abrazo a todos

jcabezonalonso dijo...

Qué grande es Rothko.

Elvira dijo...

Esa es la palabra, grande.